Los resultados del ácido hialurónico en glúteos han despertado un gran interés en los últimos años, especialmente entre pacientes que buscan alternativas no quirúrgicas para mejorar el volumen y el contorno corporal. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), los procedimientos estéticos relacionados con los glúteos aumentaron más de un 60% entre 2019 y 2023.
Aunque los métodos quirúrgicos como los implantes de glúteos y la transferencia de grasa autóloga siguen siendo opciones habituales, sus mayores tiempos de recuperación y posibles riesgos han impulsado la búsqueda de tratamientos menos invasivos. En este contexto, el ácido hialurónico (AH) se ha convertido en una alternativa interesante gracias a su biocompatibilidad, degradación progresiva e integración con el tejido subcutáneo.
Este estudio prospectivo evaluó los resultados del ácido hialurónico en glúteos, incluyendo su seguridad, duración del efecto y satisfacción de los pacientes durante un seguimiento de 12 meses.
El estudio incluyó a 30 mujeres sanas tratadas con un relleno de ácido hialurónico reticulado mediante una tecnología específica de reticulación (UPMax).
El volumen medio utilizado fue de aproximadamente 44 ml por paciente.
Los resultados fueron evaluados durante 12 meses mediante:
Fotografías estandarizadas.
Imágenes tridimensionales (3D).
Ecografías.
Evaluaciones estructuradas de satisfacción de los pacientes.
Además, un pequeño subestudio realizado en tres participantes analizó los niveles séricos de ácido hialurónico durante los primeros 90 días después del tratamiento para observar su metabolismo sistémico.
Figura 1 | Diagrama de zonificación de los glúteos para la planificación del tratamiento con ácido hialurónico.
La planificación del tratamiento se realizó con las pacientes de pie.
Cada glúteo fue dividido en cuatro zonas anatómicas mediante líneas de referencia verticales y horizontales. Cuando estaban presentes, los hip dips fueron identificados como áreas prioritarias de corrección (Figura 1).
La aplicación se realizó con una cánula de punta roma de 70 mm, colocando el relleno en el plano subcutáneo superficial, aproximadamente entre 0,5 y 1 cm por debajo de la piel.
El cuadrante superior externo se trató inicialmente debido a su importancia en la proyección y elevación del glúteo.
La cantidad de producto aplicada se adaptó según:
Anatomía individual.
Elasticidad del tejido.
Objetivos estéticos.
El volumen total no superó los 60 ml.
Tabla 1 | Características demográficas de la población del estudio.
Las imágenes estandarizadas en 2D y 3D mostraron un aumento visible del volumen de los glúteos y una mejora general del contorno.
Las zonas con depresiones laterales de la cadera (hip dips) y los pliegues infraglúteos profundos mostraron una corrección evidente.
La ecografía confirmó que el relleno permaneció correctamente colocado dentro de la capa subcutánea.
Durante el seguimiento, el ácido hialurónico se integró progresivamente con el tejido circundante y presentó una reabsorción parcial natural, sin observar:
Migración del producto.
Formación de nódulos.
Fibrosis.
Figura 2 | Seguimiento mediante imágenes 3D de una paciente tratada con 18 ml de relleno de ácido hialurónico.
Las imágenes obtenidas antes del tratamiento y a los 30, 90, 180 y 360 días muestran un aumento inmediato del volumen y una mejora mantenida del contorno al cabo de un año, a pesar de la reducción parcial del volumen del producto.
Figura 3 | Seguimiento mediante imágenes 3D de una paciente tratada con 60 ml de relleno de ácido hialurónico.
Este caso muestra un aumento de volumen y elevación más marcados, con una mejora significativa del contorno mantenida durante al menos seis meses.
Figura 4 | Imágenes 3D que muestran la corrección de los hip dips y los pliegues infraglúteos.
Las imágenes comparativas muestran una corrección efectiva de las depresiones laterales y una suavización del pliegue infraglúteo, con mejoras que permanecieron visibles a los 12 meses.
La satisfacción de los pacientes alcanzó su punto máximo a los 30 días después del tratamiento.
Los resultados fueron:
90% de participantes reportaron mejora a los 30 días.
86% mantuvieron satisfacción a los 6 meses.
62% continuaron satisfechas después de 12 meses.
Aunque la satisfacción disminuyó ligeramente con el tiempo debido a la degradación progresiva del ácido hialurónico, ninguna participante indicó un resultado peor que antes del tratamiento durante el seguimiento.
Figura 5 | Evolución de las puntuaciones en la Escala Global de Mejora Estética (GAIS).
La distribución de las puntuaciones GAIS muestra una mejora estética percibida y mantenida en la mayoría de las pacientes durante el seguimiento de un año, sin reportes de deterioro del resultado.
No se observaron eventos adversos graves durante el estudio.
Se registraron cuatro efectos secundarios leves:
Un caso de infección localizada, resuelto con antibióticos orales.
Dos casos de inflamación temporal que desaparecieron por sí solos.
Un caso de molestia causada por una sobrecorrección localizada en la zona de los hip dips.
La ecografía confirmó el exceso localizado de producto sin signos inflamatorios, y los síntomas desaparecieron completamente después del tratamiento con una cantidad limitada de hialuronidasa.
Figura 6 | Concentración media de ácido hialurónico en sangre a lo largo del tiempo (n = 3).
Los resultados del estudio respaldan el uso del ácido hialurónico como una opción viable para el aumento de glúteos sin cirugía cuando se aplican principios anatómicos adecuados.
Factores como:
Uso de cánulas de punta roma.
Colocación superficial del producto.
Evitar zonas anatómicas de riesgo.
son importantes para conseguir un perfil de seguridad favorable.
En comparación con la transferencia de grasa autóloga, que presenta riesgos asociados como la embolia grasa, el aumento de glúteos con ácido hialurónico no ha mostrado complicaciones vasculares graves similares en los estudios disponibles.
Figura 7 | Imagen ecográfica inicial (20 MHz) de la anatomía normal del glúteo.
Figuras 8–10 | Evolución ecográfica del relleno de ácido hialurónico a lo largo del tiempo.
Los resultados del ácido hialurónico en glúteos después de un año muestran que este tratamiento puede ofrecer una mejora estética predecible, buena satisfacción del paciente y un perfil de seguridad favorable. Aunque el ácido hialurónico se degrada gradualmente con el tiempo, los estudios de imagen muestran que la mejora del contorno puede mantenerse hasta 12 meses.
Para pacientes que buscan una alternativa menos invasiva al aumento quirúrgico de glúteos, el relleno con ácido hialurónico representa una opción interesante cuando es realizado por profesionales cualificados y siguiendo una planificación adecuada.
