El relleno de ácido hialurónico ha sido durante mucho tiempo una opción preferida para restaurar el volumen facial. Sus resultados inmediatos, su reversibilidad y su alto nivel de control han hecho que el ácido hialurónico sea prácticamente sinónimo de los rellenos dérmicos.
Sin embargo, los pacientes no siempre buscan únicamente “rellenar”. También pueden preguntarse por qué su piel sigue mostrando flacidez, por qué la calidad de la piel no ha mejorado o si el resultado general puede mantenerse durante más tiempo. Es importante entender que el envejecimiento no se debe únicamente a la pérdida de volumen, sino que también implica cambios en la red de colágeno y en el soporte de los tejidos.
Por este motivo, los profesionales recurren cada vez más a la combinación de rellenos de ácido hialurónico con bioestimuladores. El ácido hialurónico proporciona un efecto inmediato, mientras que los bioestimuladores actúan de forma más gradual, por lo que ambos pueden complementarse dentro del mismo plan de tratamiento.
A continuación, analizaremos dos enfoques principales de combinación: relleno de ácido hialurónico + CaHA y relleno de ácido hialurónico + PLLA.
La hidroxiapatita de calcio (CaHA) está compuesta por microesferas suspendidas en un gel portador. El gel proporciona soporte inicial, mientras que las microesferas posteriormente estimulan a los fibroblastos para producir colágeno y elastina antes de ser metabolizadas de forma natural por el organismo.
La base de la combinación entre el relleno de ácido hialurónico y CaHA se encuentra en los roles complementarios de ambos productos, tanto en términos de función como de tiempo de acción.
En cuanto a la función:
El relleno de ácido hialurónico es adecuado para una corrección precisa del volumen, como en los surcos nasolabiales y las depresiones debajo de los pómulos. CaHA está más orientada al soporte estructural y la definición del contorno en zonas como los pómulos, la línea mandibular y las sienes. Juntos, pueden actuar en diferentes niveles de tejido, combinando la corrección del volumen con el soporte estructural.
En cuanto al tiempo de acción:
El relleno de ácido hialurónico proporciona un efecto inmediato, mientras que su efecto disminuye gradualmente a medida que el producto se metaboliza. CaHA puede estimular la producción de nuevo colágeno con el paso del tiempo. Por ello, ambos tratamientos se complementan a lo largo del proceso, transformando el resultado de un simple efecto de “relleno puntual” hacia una mejora más prolongada.
Dos enfoques habituales son el tratamiento por capas y el uso de un producto HA-CaHA formulado específicamente para la combinación.
El relleno de ácido hialurónico puede inyectarse en un plano tisular más profundo, mientras que CaHA se aplica en un plano superficial o subcutáneo adecuado según las instrucciones del producto. Si existe un producto HA-CaHA diseñado específicamente para su uso combinado, debe utilizarse de acuerdo con su finalidad prevista.
El relleno de ácido hialurónico puede proporcionar un efecto inmediato de aumento de volumen, mientras que CaHA comienza a actuar gradualmente durante las semanas y meses posteriores.
El ácido poli-L-láctico (PLLA) es un polímero sintético biodegradable, también conocido como “estimulador de colágeno”. A diferencia de CaHA, PLLA no proporciona volumen inmediato. En su lugar, se degrada gradualmente y estimula continuamente a los fibroblastos para producir colágeno.
El principal desafío del PLLA es su inicio de acción gradual. Los pacientes pueden necesitar esperar antes de observar cambios visibles.
El relleno de ácido hialurónico cubre este periodo al proporcionar una mejora inmediata del volumen facial. A medida que el relleno se metaboliza gradualmente, el colágeno recién formado puede contribuir al mantenimiento del resultado.
Cabe destacar que Devolux® Vital combina ácido hialurónico y PLLA para ofrecer beneficios tanto inmediatos como a largo plazo, convirtiéndose en un producto innovador dentro del mercado de PLLA.
Puede utilizarse un enfoque por zonas. El relleno de ácido hialurónico puede aplicarse en áreas que requieren soporte inmediato, como las sienes y los surcos nasolabiales, mientras que PLLA puede utilizarse en zonas más amplias como los pómulos y la línea mandibular.
Los tratamientos pueden realizarse en la misma sesión o en diferentes etapas. Una adecuada distribución del PLLA es importante para evitar una acumulación excesiva del producto.
Durante la fase inicial, el relleno de ácido hialurónico proporciona el efecto inmediato de aumento de volumen. En los meses posteriores, PLLA contribuye gradualmente a la remodelación del colágeno y a los cambios en la calidad, grosor y firmeza de la piel.
El uso de múltiples inyectables no significa necesariamente un mayor riesgo de eventos adversos graves. Sin embargo, cada producto cuenta con sus propias precauciones de seguridad, que deben seguirse estrictamente.
Depende del estado facial del paciente y de sus necesidades de tratamiento.
CaHA puede considerarse para pieles más gruesas, daño solar visible o pacientes que buscan efectos de tensado y elevación.
PLLA puede considerarse para pieles más finas, flacidez visible o patrones de envejecimiento facial con menor volumen. Se centra más en la remodelación gradual del colágeno y requiere paciencia para obtener resultados.
Algunos profesionales también pueden alternar o combinar diferentes bioestimuladores, pero esto requiere una planificación del tratamiento más cuidadosa.
El valor de los tratamientos combinados ya ha sido demostrado en la práctica clínica. La clave está en elegir la combinación adecuada y seguir los protocolos de tratamiento correspondientes.
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