El envejecimiento facial es un proceso complejo que afecta a diferentes estructuras y tejidos del rostro. Entre los cambios que pueden producirse se encuentran la pérdida de soporte óseo, la elongación de los ligamentos faciales, la redistribución y el descenso de los compartimentos grasos, el adelgazamiento del sistema músculo-aponeurótico superficial (SMAS) y la atrofia de los tejidos subcutáneos y dérmicos.
Entre estos factores, la elongación de los ligamentos faciales verdaderos desempeña un papel importante en el descenso de los tejidos blandos y en la aparición de los signos del envejecimiento.
Se han estudiado diferentes rellenos a base de polímeros por su potencial para conseguir efectos de rejuvenecimiento sutiles y duraderos. Entre ellos, el ácido poli-L-láctico (PLLA) se ha convertido en una opción de interés. Este material biocompatible, biodegradable y bioestimulador favorece la producción de colágeno en la dermis y puede ayudar a mejorar la pérdida de volumen de los tejidos blandos.
Aunque la eficacia del PLLA para tratar estrías, cicatrices de acné y diferentes signos del envejecimiento cutáneo ha sido ampliamente estudiada, su posible efecto sobre el soporte de los ligamentos faciales todavía ha recibido menos atención. Este estudio evalúa la seguridad y eficacia de las inyecciones de PLLA aplicadas en la zona del ligamento cigomático y analiza su posible utilidad en el rejuvenecimiento facial.
Una paciente con ptosis gravitacional leve en ambas mejillas relacionada con el envejecimiento recibió inyecciones bilaterales de PLLA.
El producto utilizado fue Devolux® Vital, un relleno de PLLA formulado con ácido poli-L-láctico (PLLA) y ácido hialurónico (HA). Cada vial contiene 260 mg de PLLA y 50 mg de HA, además de otros componentes de la formulación. Las micropartículas de PLLA presentan un tamaño seleccionado de 40–60 μm y una forma esférica y uniforme. A diferencia de los productos de PLLA listos para usar, Devolux® Vital se presenta en forma de polvo liofilizado y requiere reconstitución antes de la aplicación. Según el protocolo profesional, se añaden 5 ml de solución salina al 0,9 % antes del tratamiento.
La paciente recibió cuatro sesiones de tratamiento, con 3 ml de Devolux® Vital administrados en cada sesión en la zona del ligamento cigomático. El punto de inyección se situó aproximadamente en un tercio de la línea entre el canto lateral y la base de la oreja. Se utilizó una técnica de inyección lineal retrógrada, introduciendo una aguja de 23G perpendicularmente a la piel y retirándola lentamente para distribuir el producto de manera uniforme a lo largo del ligamento. Después de la aplicación se realizó un moldeado suave de la zona para favorecer una distribución uniforme y reducir la posibilidad de inflamación o acumulación localizada. No se observaron reacciones adversas durante el tratamiento.
Figura 1: Técnica de inyección dirigida al ligamento cigomático. El tratamiento se realizó mediante cuatro sesiones de 3 ml, con inyección retrógrada a 90°.
Se tomaron fotografías clínicas estandarizadas e imágenes ecográficas al inicio y durante el seguimiento para evaluar los resultados. Todas las imágenes se realizaron bajo condiciones de iluminación controladas y con una posición del paciente constante. Tanto el médico como la paciente evaluaron los resultados mediante la Escala Global de Mejora Estética (GAIS). La paciente manifestó un alto grado de satisfacción, con una puntuación GAIS de 3 (Figura 2). La ecografía realizada tres semanas después de la última sesión mostró un aumento de la densidad y el grosor del ligamento (Figuras 3 y 4).
Figura 2: Paciente antes (A) y después (B) de cuatro tratamientos con PLLA.
Uno de los factores que contribuyen al envejecimiento facial es la elongación de los ligamentos faciales, que puede favorecer el desplazamiento hacia abajo de las estructuras del rostro. Los estudios anatómicos destacan la importancia de los ligamentos de retención verdaderos para mantener el soporte y la estructura facial. Estos ligamentos se extienden desde el periostio, atraviesan el SMAS y llegan hasta la dermis, proporcionando soporte a los tejidos faciales suprayacentes.
Existen cuatro ligamentos de retención verdaderos principales relacionados con el soporte facial:
Ligamento de retención orbitario (ORL)
Ligamento cigomático
Ligamento masetérico superior
Ligamento mandibular
Entre ellos, el ligamento cigomático desempeña un papel importante debido a su posición anatómica y a su función de soporte de los tejidos subcutáneos móviles de la zona media del rostro.
El ligamento cigomático se origina en el borde inferior del arco cigomático y se extiende hacia la zona de unión entre el arco y el cuerpo del hueso cigomático. Posteriormente presenta una estructura formada por septos fibrosos y, cerca de su origen, fibras de forma más cilíndrica relacionadas con el músculo cigomático mayor. Se considera un ligamento verdadero debido a su conexión con la dermis y su posición anatómica está estrechamente relacionada con estructuras implicadas en la expresión facial.
Figura 3: Imágenes ecográficas horizontales del ligamento cigomático antes (A) y después (B) del tratamiento.
La elongación de estos ligamentos puede contribuir al descenso de los tejidos y a la pérdida de firmeza del rostro. Los tratamientos antienvejecimiento dirigidos al soporte de los ligamentos podrían contribuir indirectamente a mejorar la posición del SMAS y favorecer el rejuvenecimiento facial.
Algunos productos inyectables, como el ácido hialurónico y el PLLA, han mostrado potencial para proporcionar soporte a las estructuras ligamentarias. En el caso del PLLA, sus características como polímero, junto con la morfología y el tamaño de sus micropartículas, pueden influir en sus propiedades de aplicación y en su actividad bioestimuladora.
Figura 4: Imágenes ecográficas verticales del ligamento cigomático antes (A) y después (B) del tratamiento.
En este estudio, Devolux® Vital se administró mediante una técnica lineal retrógrada utilizando una aguja de 23G a lo largo del ligamento cigomático. Las cuatro sesiones se realizaron con un intervalo de tres semanas y en cada una se administraron 3 ml de producto. Los resultados mostraron un aumento de la ecogenicidad y un refuerzo estructural del ligamento, sin alterar su contorno regular.
Estos hallazgos sugieren que las inyecciones de PLLA podrían contribuir al refuerzo de la estructura ligamentaria y favorecer la formación de nuevo colágeno. El procedimiento proporcionó un efecto de elevación y soporte visible sin añadir un volumen excesivo, lo que podría resultar de interés en pacientes con ptosis facial leve o moderada. La elevada satisfacción de la paciente y la ausencia de acontecimientos adversos observados durante el tratamiento respaldan el interés de esta técnica como posible enfoque de rejuvenecimiento facial no quirúrgico.
Sin embargo, el estudio presenta algunas limitaciones. El periodo de seguimiento fue corto, por lo que no permite evaluar adecuadamente la eficacia a largo plazo. Futuras investigaciones deberían incluir un mayor número de pacientes y utilizar herramientas de evaluación más objetivas, como imágenes tridimensionales y análisis histológicos, para confirmar estos resultados. También sería necesario estudiar con mayor detalle los protocolos de dilución y preparación para determinar las condiciones que permitan optimizar los resultados del tratamiento.
En conclusión, las inyecciones de PLLA, incluida la utilización de productos como Devolux® Vital, podrían representar un enfoque interesante para mejorar el soporte de los ligamentos faciales y favorecer el rejuvenecimiento facial sin cirugía.
Los resultados de este caso sugieren que la aplicación de PLLA en la zona del ligamento cigomático puede contribuir al refuerzo de su estructura y a la estimulación de la producción de colágeno, ofreciendo soporte y una mejora visible del contorno facial sin añadir un volumen excesivo.
Si quieres conocer más sobre las técnicas de aplicación de PLLA o sobre las características de Devolux® Vital, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo para obtener más información.
